El Apice
al àpice de raìces enredadas estoy y de la estirpe humana como tù soy yo, Nuestros cuerpos cifrados son, de nietos todavìa no nacidos la boca de eva y adàn y la faz del primer hombre que buscò alimento para que nacieramos.
del àpice de las raices vivas me volvi A construir una fènix ofrenda piràmide a Dios frotarme ampollas nuevas intentarè para que se rescucitaran los àtomos de siempre
Dia y noche intento descifrar los codigos de mi sangre buscando en mis manos la fe y las ampollas de los que construyeron Teotihuacàn: mis huesos, glifos de mèdula de un luchador rendido que en el fùnebre crepùsculo de su entierro habìa una luz trèmula de mi presente la chispa de la luz de nuestro giro incesante por el eje eterno. (Y sigamos en busqueda del pasado y del advenimiento.)